LEED para el desarrollo de comunidades (LEED-ND)

 

Por: Ing. Jesús A. Garay, LEED AP, PMP.*

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Destrucción del ambiente: pecado de la humanidad

El Papa Francisco, quien fue científico químico antes de sacerdote, ha denunciado, en una valiente encíclica publicada el 18 de junio, la destrucción del medio ambiente como el peor pecado de la humanidad. Advirtió contra el comportamiento “suicida” de un sistema económico mundial que ha convertido el planeta en un “depósito de porquería” y señaló que “el estilo de vida actual” es “insostenible”. Declaró como estrategias de acción el “limitar al máximo el uso de recursos no renovables, moderar el consumo, maximizar la eficiencia del aprovechamiento, reutilizar y reciclar”.

Numerosas las causas del “pecado”

Las fuerzas que impulsan esta situación son numerosas. La población humana ha aumentado exponencialmente en los últimos 60 años, de aproximadamente 2.5 billones en 1950 a más de 7 billones hoy. Nuestro uso lineal de los recursos y la manera no ecológica en que tratamos los residuos, como desechos y no como capital reusable, es responsable de las toxinas que se acumulan en la atmósfera, en el agua y en el suelo. Este patrón ha acelerado el agotamiento de fuentes finitas de energía no renovable, agua y materiales y está acelerando el ritmo de nuestro problema mayor: el cambio climático.

Agudos los retos citadinos

Los retos son especialmente agudos en las ciudades, que también se enfrentan a problemas como los de la seguridad alimentaria, la competitividad económica y la austeridad fiscal. Más de la mitad de la población mundial vive en zonas urbanas. Las Naciones Unidas prevén que el porcentaje aumentará al 70% en 2050, con la aparición de megalópolis de 10 a 20 millones de habitantes. Implica que, en las próximas décadas, la rápida urbanización y la creciente demanda de recursos naturales moldearán el desarrollo urbano y el crecimiento de infraestructura verde. Para que las comunidades puedan ser sostenibles, estos problemas deben abordarse eficacazmente.

Ciudades verdes: solución ambiental, social y económica

Los proyectos LEED han demostrado los beneficios de adoptar un diseño ecológico que reduzca los daños ambientales de los edificios y restaure el equilibrio de los sistemas naturales. Las ciudades inteligentes y las comunidades verdes son parte integral de la solución a los problemas ambientales, sociales y económicos que enfrenta el planeta. Las ciudades son motores de crecimiento económico. Generan alrededor del 80% de la producción mundial y cerca del 70% del uso de energía y de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) relacionadas con ella. La forma en que se desarrollen las ciudades más grandes y de más rápido crecimiento en el mundo será fundamental para la trayectoria futura de la economía mundial y del clima.

El LEED para el desarrollo de comunidades

LEED ND es un sistema de certificación que integra los principios del crecimiento inteligente, el urbanismo y la edificación sustentable. Con herramientas como estas, las comunidades pueden lograr objetivos de sostenibilidad y de bienestar común, convirtiéndose en ejemplos de innovación.

LEED ND se guía por 10 principios del crecimiento inteligente que incluyen densidad, proximidad al transporte público y mezcla de usos y de edificios que favorecen a peatones y bicicletas. Ayuda a catalizar estrategias de desarrollo del vecindario, como vivienda asequible, a proteger el clima y a mejorar la salud pública. La planificación requerida para una rápida urbanización es ideal para la intervención ecológica y la transformación sostenible. Las oportunidades para generar soluciones sostenibles van desde pequeñas empresas verdes hasta servicios de ecosistemas a gran escala.

Objetivos de LEED ND

LEED-ND busca optimizar el uso de los recursos naturales, promover estrategias regeneradoras y restauradoras, maximizar lo positivo y minimizar las consecuencias negativas ambientales y de salud humana de la industria de la construcción y proporcionar ambientes interiores de alta calidad para quienes ocupan edificios. Destaca el diseño integral de la tecnología existente y estrategias de vanguardia para promover conocimientos en la práctica profesional de construcción y transformación verde. Su base técnica establece un equilibrio entre requerir las mejores prácticas y estimular liderazgo. Establece un conjunto de parámetros, desafiantes, pero alcanzables, que definen la construcción verde para espacios interiores, estructuras completas y barrios enteros.

Los sistemas de calificación de LEED promueven una transformación de la industria de la construcción a través de estrategias diseñadas para alcanzar siete objetivos:

  • alterar la contribución al cambio climático global
  • mejorar el bienestar y la salud humana individual
  • proteger y restaurar los recursos hídricos
  • proteger, mejorar y restaurar la biodiversidad y los servicios ecosistémicos
  • promover ciclos sostenibles y renovables de los recursos materiales
  • construir una economía más verde
  • mejorar calidad de vida, equidad social, justicia ambiental y salud comunitaria

Estos objetivos son la base de prerrequisitos y créditos de LEED. En el sistema de calificación LEED ND, los requisitos y los créditos están categorizados: ubicación inteligente y acoplamiento (SLL), patrón y diseño de comunidades (NPD) y edificios e infraestructura verde (GIB).

Beneficios del uso de LEED

LEED está diseñado para abordar los retos ambientales y responder a las necesidades de un mercado competitivo. La certificación demuestra, innovación, cuidado ambiental y responsabilidad social. Los edificios y las comunidades certificadas LEED están diseñadas para proveer los siguientes beneficios:

  • menores costos operativos y mayor valor de los activos
  • reducción de residuos enviados a los vertederos
  • conservación de la energía, del agua y los materiales
  • ambientes más saludables y productivos para sus ocupantes
  • reducción de las emisiones de gases invernadero
  • calificación para incentivos contributivos, “rebates”, permisos verdes

La productividad en el uso de la tierra determinará si el mundo es capaz de alimentar a una población estimada de ocho mil millones para el 2030, manteniendo al mismo tiempo entornos naturales. Hoy utilizamos el equivalente de 1.5 de las tierras para satisfacer la necesidad de recursos y absorber los desechos resultantes. Significa que le toma al planeta 18 meses regenerar lo que se utiliza en sólo 12. Si las tendencias actuales continúan, para el año 2030 necesitaremos el equivalente a dos planetas.

Según la Comisión Global sobre Economía y Clima, el futuro desarrollo económico no tiene por qué copiar el modelo de alta emisión de carbono y distribución desigual del pasado. Los bajos costos de la energía eólica y solar podrían propiciar la implementación de fuentes de energía renovables y de bajo consumo de carbono para más de la mitad de la nueva capacidad de generación eléctrica en los próximos 15 años. Todos los países tienen la oportunidad de propiciar un desarrollo económico duradero al mismo tiempo que reducen los inmensos riesgos del cambio climático. Las inversiones de los próximos años determinarán el futuro climático mundial.

Que Dios nos encuentre confesados.

*Ing. Jesús A. Garay, LEED AP, PMP. Director Ejecutivo y Presidente USGBC-U.S. Caribbean Chapter @andygaray Facebook/climaterealitypuertorico

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