Portada pequena de agosto de 2016

LOS BIOFERTILIZANTES O INÓCULOS EN LA AGRICULTURA

Por Evelyn Ortiz Avilés Instituto de Permacultura de Puerto Rico

 

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Foto de una celula vegetal

 

Los biofertilizantes son productos líquidos o sólidos que se generan a partir de microorganismos vivos que se encuentran en la naturaleza. Estos microorganismos son células latentes o vivas de cepas microbianas fijadoras de nitrógeno. Ayudan a incrementar la productividad del suelo debido a que aportan ácidos orgánicos, aminoácidos, antibióticos, enzimas, hormonas, minerales y una amplia variedad de vitaminas, que contribuyen al equilibrio y al enriquecimiento del suelo y de las plantas.

Estos son una buena alternativa para reducir el uso de fertilizantes químicos en los cultivos orgánicos, en primer lugar porque no dañan el medio ambiente y en segundo lugar porque son mucho más económicos que los fertilizantes químicos. Son potenciadores de diversos nutrientes que se utilizan para aplicar a las semillas o al suelo, para así aumentar las cantidades de nutrientes que pueden ser asimilados por las plantas. Al ser absorbidos a través de las hojas y por las raíces de las plantas, los biofertilizantes estimulan y fortalecen la protección de los cultivos contra ataques de aquellas enfermedades, insectos o plagas que puedan afectar, tanto a las plantas como al suelo. Se desarrollan a base de microorganismos (bacterias y hongos) benéficos del suelo. Están asociados con las plantas para ayudar a que se regenere el suelo a través de un proceso natural de nutrición. Se elaboran mediante la descomposición y la fermentación de materiales orgánicos como la melaza, semolina, etc., que activan los microrganismos que benefician al suelo. Los microorganismos se encuentran de forma natural en el suelo y sus funciones principales son las siguientes:

  1. Aumentar la productividad agrícola de un 20% a un 60%.
  2. Desarrollar la estabilidad de los agregados de los suelos cultivables.
  3. Estimular el crecimiento del sistema radicular de las plantas.
  4. Fijar en las plantas el nitrógeno que se encuentra en el medio ambiente para alimentarlas.
  5. Incrementar la absorción y la solubilización de nutrientes (fósforo y zinc), que de otra manera no son asimilados por las plantas.
  6. Mejorar y regenerar el suelo
  7. Producir sustancias beneficiosas en la zona rizosférica de las plantas.
  8. Proteger las plantas de microorganismos patógenos del suelo que las puedan afectar.
  9. Reciclar los residuos orgánicos.

Algunas de las ventajas en el uso de los biofertilizantes son:

  1. Asimilan mejor los nutrientes.
  2. Benefician al crecimiento y rendimiento de los cultivos.
  3. Fijan el carbono en el suelo.
  4. Fijan el nitrógeno atmosférico.
  5. Mejoran la biología del suelo.
  6. Mejoran la capacidad de absorción de agua.
  7. Mejoran la germinación de la semilla.
  8. Cuestan menos comparados con los fertilizantes químicos.
  9. Cuesta menos su aplicación y distribución.
  10. Necesitan menos energía para su elaboración.
  11. No causan daño o enfermedades a los animales, al ser humano, ni a las plantas.
  12. Permiten se aproveche los residuos orgánicos.
  13. Promueven el crecimiento de las raíces.
  14. Recuperan la materia orgánica del suelo.
  15. Solubilizan el fósforo insoluble presente en el suelo.

Los componentes principales de un biofertilizante son, aproximadamente: fósforo 4%, nitrógeno 10% y potasio 3%. El % de estos componentes va a depender de la calidad de los materiales que se utilice en la elaboración del biofertilizante o inoculante.

Desventajas:

Si no están adecuadamente tratados, pueden ser una fuente de patógenos para las plantas.

El uso de los biofertilizantes está aumentando debido a la actual demanda de alimentos orgánicos, sanos y de buena calidad para el consumo humano. También debido a la concienciación en el cuidado del ecosistema y del medio ambiente. El consumo mundial de fertilizantes crecerá un 1.8% anual hasta 2018, según un nuevo informe de la FAO Tendencias y perspectivas mundiales de los fertilizantes para 2018. Al mismo tiempo, “la capacidad global de producción de fertilizantes, productos intermedios y materias primas seguirá aumentando”, según el estudio. A medida que el potencial para producir fertilizantes supere su uso, el balance potencial mundial –un término técnico que mide la cantidad disponible sobre la demanda real- crecerá para el nitrógeno, fosfato y potasio, los tres principales fertilizantes del suelo. El uso mundial de nitrógeno -con diferencia el elemento básico entre los fertilizantes-, se prevé que aumente un 1.4 por ciento cada año hasta 2018, mientras que el uso de fosfato se incrementará un 2.2 por ciento y un 2.6 por ciento el de potasio. En comparación, se espera que la oferta de esos tres importantes elementos crezca un 3.7, un 2.7 y un 4.2 por ciento anual, respectivamente, según el informe de la FAO.

El uso de los biofertilizantes y su aplicación en los cultivos agrícola es una manera efectiva de mejorar el suelo, nutrir las plantas, reducir el uso de fertilizantes químicos que dañan el medio ambiente y de reducir los costos hasta un 90%. Esto es una buena razón para aumentar y prolongar la vida del suelo y obtener un mayor rendimiento en los cultivos.


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