Portada pequena de agosto de 2016

La importancia de las abejas en la agricultura

Por Marilyn Rosa

Foto de una abeja sccionando polen en una flor

Página anterior;


Las abejas están amenazadas por varios factores, entre ellos, el agotamiento de la expansión de la tierra agrícola por el aumento de la población a nivel mundial, el uso desmedido de pesticidas e insecticidas y los cambios climáticos. Es necesario evitar esa amenaza. La disminución de ellas afectará a la producción de un tercio de los alimentos a nivel mundial. Sin ellas no sería posible la polinización cruzada (el transporte de polen y semillas de una planta a otra, posibilitando la fertilización de dichas plantas) del 30% de los cultivos mundiales, los cuales incluyen la almendra, la calabaza, el brócoli, la cebolla, los cítricos y la zanahoria, entre otros.

La agricultura es la primera y la auténtica beneficiaria de los servicios prestados por las abejas. Su contribución en términos económicos es realmente significativa, hasta tal punto que la renta directa de la apicultura (miel, cera, polen y otros productos) pasa a un segundo término. En Estados Unidos se refleja una proporción de 100 a 1000 veces superior entre beneficios para la agricultura y renta directa de los productos de la colmena. En Italia asimismo se puede considerar que la importancia de las abejas como polinizadoras es 60 veces superior a los beneficios que producen los productos de la colmena. En Francia, según el Bulletin Technique, en 1982, se cifró la incidencia económica de la apicultura sobre los distintos cultivos agrícolas en los que actúa en 53,785 millones de pesetas de beneficio.

Dependiendo de la especie de la que se trate, se estima que las abejas intervienen entre un 8 y un 100% en el rendimiento de las plantas cultivadas mediante la polinización, por ejemplo: el almendro, el melocotonero, el cerezo, el ciruelo, el manzano, la pera, las leguminosas forrajeras (alfalfa, trébol), las cucurbitáceas (melones, pepinos, calabazas, calabacines, berenjenas), las plantas para la extracción de aceite (girasol, colza), las fibras textiles (lino, algodón), todos los cultivos hortícolas (fresas, frambuesa, espárragos, zarzamoras, tomates), las plantas de flor y la vid. Sería mucho más sencillo citar los vegetales que no la necesitan y resulta ya indiscutible que las abejas, y con ellas las personas apicultoras, participan en medida considerable en la producción agrícola.

El artículo “Impulsan la protección de abejas en Puerto Rico”, publicado en El Nuevo Día el 28 de enero de 2015, indica lo siguiente: “Personal del Departamento de Agricultura (DA) y apicultores del País adiestran a funcionarios de oficinas de Manejo De Emergencias Municipales, así como de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Desastres (Aemead), en la remoción y manejo de colmenas de abejas […]. ‘Yo no puedo aumentar las hortalizas, las verduras en el país, sin las abejas’, dijo Comas, al hablar de que se conoce de unas 3,442 colmenas de abejas en Puerto Rico que produjeron el año pasado 9,169 galones de miel, un alza de 30% al compararlo con el año anterior”. En el artículo “Dan paso a legislación para proteger polinizadores”, impreso en el mismo periódico el 13 de octubre del 2015, se discute que la Cámara de Representantes había aprobado un proyecto para crear la “Ley de Protección y Preservación de Polinizadores de Puerto Rico”. El artículo detalla que “la pieza legislativa surge ante la preocupación local e internacional por la ‘vertiginosa’ desaparición de polinizadores y su efecto en la flora y la fauna del país”.

Por las razones antes expuestas, es evidente que la preservación de las abejas es un imperativo que nos compete a la población completa. Por lo tanto, es necesario preguntarnos: ¿cómo podemos evitar esta disminución de las abejas? Algunos pasos que debemos dar son los siguientes:

  • Evite el uso de sustancias químicas tóxicas en su hogar y en su jardín. Utilice únicamente formas para controlar las plagas que sean cien por ciento naturales.
  • Plante flores en vez de césped para crear un hábitat para las abejas. zx
  • Conviértase en una apicultora o un apicultor principiante. Tener una colmena en el jardín solo le quitará una hora de su tiempo a la semana y beneficia el ecosistema local. Además, así puede disfrutar de su propia miel.

Por supuesto, si vamos a dar el paso hacia la apicultura amateur o profesional, lo primero que debemos hacer es informarnos más sobre las abejas. He aquí un poco de información básica sobre ellas:

  • Son insectos del orden himenópteros, lo que significa que tienen boca masticadora, chupadora o lamedora; metamorfosis compleja; dos pares de alas y que muchas de sus especies exhiben comportamiento social. En el caso de las abejas tienen aguijón venenoso.
  • Son parientes de las avispas, pero se distinguen de ellas por la presencia de muchos pelitos sobre el cuerpo (importantes para recoger polen) y porque sus larvas se alimentan de miel y polen en vez de arañas e insectos.
  • Las abejas viven en grandes sociedades perfectamente organizadas llamadas colonias, donde cada individuo realiza una función determinada de acuerdo con su edad y desarrollo físico. Dentro de la colonia se observan tres categorías de individuos. La colonia, además, alberga en diferentes estados de desarrollo huevos, larvas y pupas.

En Puerto Rico e islas vecinas viven 39 especies de abejas, siendo la más grande el abejón negro que poliniza la parcha y anida en troncos secos. Las abejas nativas más pequeñas son del tamaño de hormigas bravas. Otros tipos son:

  • europeas - Suelen ser pacíficas: realizan sus actividades diarias sin causar daño a otros animales o a seres humanos.
  • africanizadas - Pueden ser agresivas cuando son molestadas o provocadas.
  • clon - Son un cruce entre la abeja europea y la africanizada.

Las tres categorías de individuos de la colonia son: obrera, zángano y reina.

La obrera

Es hembra, pero no se ha desarrollado para la reproducción. En casos muy especiales y cuando falta la reina, sus ovarios se desarrollan y consiguen poner huevos, pero al no ser fecundados nacen solamente zánganos. Posee otros órganos que no se encuentran ni en la reina ni en los zánganos que le permiten realizar las innumerables tareas relacionadas con la vida de la colonia. Está encargada de efectuar todos los trabajos dentro y fuera de la colmena, los cuales realizan de acuerdo con la edad y el desarrollo glandular.

Estos son los trabajos que realiza la obrera tan pronto sale de la celdilla donde se desarrolla, según su edad en días:

  • 2 a 3 días - Limpia los panales de la colmena, dando calor a los huevos y las larvas.
  • 4 a 12 días - Prepara y cuida de la alimentación de las larvas. A esta edad se le llama abeja nodriza. También produce jalea real.
  • 13 a 18 días - Produce cera y construye los panales. Está capacitada, de ser necesario, para la crianza de una nueva reina a través de la construcción de la celda real, llamada cacahuate por su forma.
  • 19 a 20 días - Defiende la colonia apostándose a la entrada de la colmena, impidiendo así la entrada de insectos extraños o abejas de otras colonias.
  • 21 a 42 días - Recolecta en el campo néctar, polen, agua y propóleos para cubrir las necesidades de la colonia.

La duración de vida de la abeja obrera depende de la cantidad de trabajo que realiza. En época de cosecha, debido al exceso de labores, vive solo unas 6 semanas. Fuera de esta época, puede vivir hasta 6 meses.

Los zánganos

Son los machos de la colonia. Durante los meses en que hay flores existe mayor abundancia de zánganos en cada colonia ya que es temporada de reproducción. La tarea de los zánganos es fecundar a la reina virgen. Los que la fecundan mueren, asegurando así no caer en una consanguinidad. Están incapacitados para recoger néctar de las flores porque tienen la lengua muy corta, pero lo más importante es que carecen de aguijón.

Durante las épocas de flujo principal de néctar es cuando hay reinas vírgenes y estas necesitan aparearse con los zánganos. Al llegar la época de escasez de néctar ya no hay reinas vírgenes para fecundar y las obreras sacan a los zánganos de la colmena. En cada ciclo de floración la reina pone huevos de zángano. Las obreras mantienen a los zánganos únicamente durante los meses del año en que son de utilidad, para que estos puedan aparearse con las reinas vírgenes.

La reina

Es hembra. Su tarea más importante es poner huevos. De los huevos nacen las crías también llamadas larvas. Después de cinco días de vida, la reina virgen alcanza la madurez sexual y sale de la colmena para hacer su vuelo de fecundación. Al volar encuentra y se aparea con varios zánganos. Estos dejan su semen en la reina. La reina tiene dentro de su cuerpo una bolsa llamada espermateca en la cual puede almacenar suficientes espermatozoides para el resto de su vida. En una semana puede salir dos o tres veces de la colmena para hacer su vuelo de apareamiento. Luego de la fecundación, la reina pone huevos todos los días del año. Durante el flujo principal de néctar pone hasta 1,500 huevos por día. Cuando la colonia tiene una buena reina, las abejas son laboriosas. Si la reina tiene problemas físicos que la limitan o impiden su postura, o bien si es demasiado vieja para transmitir los mensajeros químicos que mantienen a la colonia organizada, las abejas se ponen nerviosas y si es necesario la matan y hacen una nueva reina.

Las colmenas modernas pueden ayudar a producir mejores cosechas y, a la vez, a proteger las abejas. Aprendamos un poco, entonces, sobre qué son.

La colmena moderna

Es un lugar donde habita una colonia o familia de abejas. Existen dos tipos de colmenas modernas: las jumbo y las langstroth. Podemos obtener el beneficio de mantenerlas en nuestras fincas realizando la polinización de nuestros árboles frutales de los vegetales y todo lo que necesite ser polinizado. Tendremos el beneficio de obtener de ellas miel, cera, jalea real, propóleos, polen y veneno que se utiliza para atender la reuma, la artritis y el dolor de huesos. Estas colmenas se componen de las siguientes partes:

  • el techo - Protege de la lluvia. Debe tener una lámina de chapa galvanizada
  • la tapa - Se usa para cerrar la colmena. Debe ser resistente para facilitar su remoción en las revisiones que periódicamente se realizan.
  • el alza - Son cajas con sus panales que se colocan sobre la cámara de cría para que las abejas almacenen miel.
  • la cámara de cría - Contiene los panales centrales con cría y los laterales con miel y polen. La cámara de cría tiene 10 bastidores.
  • los bastidores o panales - Consisten en cuadros que se colocan dentro de la cámara de cría y las alzas.
  • el piso - Es el fondo de la colmena donde se asienta la cámara de cría. Las abejas entran y salen de la colmena por su parte libre, denominada piquera.

Quienes practican la apicultura necesitan protegerse para evitar las picaduras de las abejas, ya que ellas defienden sus colonias. Se usa una ropa especial para la protección. Se compone de velo, overol o pantalón grueso con chaleco, guantes y botas. A continuación les presentamos la ropa adecuada para realizar el trabajo.

  • el velo - Protege la cabeza y la cara. Consta de una careta de malla mosquitero que permite ver. El resto es una pieza de tela gruesa que se une al chaleco u overol.
  • el overol - Vestido de una sola pieza; es decir, el pantalón y la camisa van unidos. Debe ser de algodón y de color blanco ya que los colores oscuros molestan a las abejas. También puede ser un chaleco y un pantalón grueso como en la foto.
  • los guantes - Tienen que ser de cuero liso y suave.
  • las botas - Deben ser altas para tener mayor protección.
  • Para trabajar las colmenas no pueden faltar el ahumador, el atomizador y una cuña.

¿Qué hacer si encontramos un enjambre en nuestro hogar?

Si encuentra un enjambre en su patio o casa, debe seguir los siguientes pasos por el bien de las abejas y por su propio bienestar:

  • Llame a una persona apicultora certificada o a la oficina de manejo de emergencias de su pueblo.
  • No aplique nada al enjambre, ya que esto podría provocar que las abejas se alteren.
  • Regularmente estos enjambres que se encuentran colgando de árboles con forma de una pelota son abejas que van de paso y en varios días desaparecen.
  • No puede matarlas porque es delito.

Es una realidad que sin abejas no tenemos agricultura. Cuidemos de ellas y realicemos el manejo adecuado para evitar las multas y, más importante aún, la destrucción de nuestras aliadas. Si necesita ayuda para mover alguna colmena o enjambre, puede comunicarse con nuestro equipo al 787-640-5151 y con mucho gusto el apicultor Luis A. Martínez Rosa o esta servidora le asistirá. Si desea aprender a manejar las abejas, puede matricularse en la Escuela de Apicultura del Este que tiene a cargo el Sr. Hermes Conde para recibir una certificación.

Para más información, nos puede llamar a Fresas y Uvas Rose al 787-647-7171. Parte de la información aquí mencionada ha sido extraída de nuestras notas en el periódico El Nuevo Día, del artículo escrito por el Dr. Mercola, de la página web de Casa de la Miel (http:// www.casadelamiel.org/) y de nuestro manual básico del curso de apicultura.

Página anterior;